Es líquido de la articulación que pasa a una bolsa situada entre el gemelo interno y el semimembranoso, detrás y adentro de la rodilla. Funciona como una válvula que se abre al doblar, y el quiste crece cuando la rodilla produce más líquido.
Explica el dolor profundo «adentro y atrás» y la tensión al mover el tobillo con la rodilla a 90°.
Haz: controla la hinchazón con la regla de las 24 h, moviliza suave y usa la bicicleta.
Evita: estar en cuclillas mucho rato, arrodillarte y doblar a fondo con carga (más de 90°).
La almohadilla grasa que está bajo la rótula está irritada en su parte superior y externa, donde el tendón rotuliano roza con el cóndilo externo. Este patrón se asocia a la rótula alta.
Explica la molestia por delante al flexionar y parte de los chasquidos.
Haz: al inicio, cadena cerrada entre 20° y 45° y cadena abierta entre 90° y 45°. Trabaja cadera y cuádriceps juntos.
Evita: bloquear la rodilla hacia atrás y la extensión completa con carga en F1–F2.
El ligamento colateral medial ya cicatrizó: está más grueso, pero conserva su trayecto y su inserción normales. A los 14 meses ya no hay que esperar a que cure; el límite lo ponen tu fuerza y tus síntomas.
Explica la molestia medial localizada y quizá el nódulo endurecido.
Haz: entrena que la rodilla no se vaya hacia adentro y fortalece el glúteo medio.
Evita: cortes y giros a máxima velocidad antes de la fase 4.
Es una señal de degeneración dentro del menisco (grado 1–2) que no llega a la superficie. Es frecuente incluso en deportistas sin síntomas.
Puede sumar a la molestia posteromedial cuando doblas mucho la rodilla.
Haz: carga progresiva hasta 90°; el ejercicio mantiene sano el menisco.
Evita: sentadillas profundas con carga y girar con el pie fijo en F1–F3.